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viernes, 7 de diciembre de 2012

LA HISTORIA DEL GUERRERO AUDAZ Y LA PLENA DE GRACIA


Él era un poco nostálgico, ella, un tanto desalmada…

Alguno decía: “Y uno se va acostumbrando a los no-besos y uno se va ausentando de a poco”.

Y los fantasmas cantaban en coro:
“Cómo duele el desgano… 
Cómo corroe la negación de las ganas…
Risas de locura embargadas por la realidad que explota en cada petición de cariño…”


Y el pasado que no se callaba también participaba así:
“Conexiones, vínculos, intersecciones… 
Recuerdos que no dejan  que puedas vivir…
Amantes ausentes, que recorren en silencio... 
La luz de la melancolía…
Muertes que no ocurrieron...
pero con fiestas fúnebres colosales…
Incendios peligrosos de pasiones reflejadas…
lo más parecido a una frustración”


Y en las paredes se podían ver mensajes nacidos del dolor:
“Todo se trata de detalles… que dejan de serlo para mutar en condiciones previas de ilusión”

Y de a poco los enamorados se iban descuidando…
se iban 
des-escribiendo  desconectando… los buenos días de rutina, los besos de protocolo y el aguante de dormir juntos. De sexo… simplemente no se habla… 
y piensan en silencio que el descuido propio y mutuo los hace livianos… sólo en eso coinciden… en el silencio.

    Tarde muy tarde... exageradamente tarde, se dieron cuenta que en el centro del silencio residía la dignidad, que había pedido asilo por temas de maltrato, hace tiempo y por haber cedido tanto, era una dignidad en bancarrota, una heredera derrochadora y sin manejo de sus finanzas existenciales… ahora en la pobreza, en la miseria, se había ubicado en el silencio y existía un poquito no más, era casi la pretensión de un posible recuerdo de saber que había existido.

Y el orgullo se había vuelto adicto a sí mismo, y cuando los enamorados hablaban, parecía ser quien moderaba las conversaciones… era gentil y pretencioso, era grosero y despiadado…  había perdido la fe en si mismo y buscaba existir a través de otros… de hecho todo había estado mal, desde que su pareja –la dignidad- no le había vuelto a hablar.

Orgullo y Dignidad, tenían una bella relación… a decir verdad bellamente caótica, inesperada… y sentían su presencia pero a la vez aprendieron a extrañar sus propias ternuras…

Antes, ella le decía: “Lo quiero” con la convicción de que no iba a recibir nada… (obviamente, era notorio su cuadro clínico de pésima autoestima), y él con la certeza de su amor respondía “OK”, y ella sentía que su mundo se rasgaba.


Ella empezó a decir poco, a guardarse lo que sentía, a compartirlo consigo misma… y de pronto se dio cuenta que lo amaba más en su imagen que en su realidad, y prefería visitarlo allí, en el lugar inventado, en donde él la abrazaba y le contaba todas las cosas, en donde ella, se sentía, protegida, sin miedos… y sobre todo con él.

Él no se dio cuenta… y pensó que su silencio obedecía a su exagerada sensibilidad, y que todo era complicado con ella, que sus angustias y sus temores, eran causa de ella misma… y que él, no tenía porque asumir nada…

Un día, él le dijo que la quería… y ella sólo sonrió...  no le pudo decir nada más, se había transformado en silencio inmortal.

Cuentan que el orgullo tuvo amantes, como la soberbia, la insensatez y otras tantas puticas perversas, la dignidad seguía en silencio… pero no sufría… estaba en un exquisito boleo* mental… que la mantenía ocupada. En sus sueños era libre y allí caminaba de la mano con su amor, mostrándole cosas,  hablando de la vida…

Imágenes de las imágenes… reflejos engañosos… espejismos… ecos desvanecidos… y la bella dignidad… y el bonito orgullo… se cantan, se sonrojan… y los diálogos se cambian:

- Él:     “Hoy te tengo que encontrar…”
- Ella:  “Ok”

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Han vuelto sus escritos poéticamente complejos, que se acoplan a cada vida de acuerdo a su propia experiencia. Se percibe cierta melancolía en sus letras, pero en realidad el contenido es muy hermoso. Se nota el tiempo empleado, la combinación de fuentes, el tamaño, excelente trabajo maestro, fue un gusto volverlo a leer!

Anónimo dijo...

ANDRES PEREZ :

ES RICO PODER LEER UN ESCRITO QUE MIENTRAS LO RECORRES TE VA LEYENDO EN SI A TI MISMO Y EN SUS PALABRAS TE VA DANDO HERRAMIENTAS PARA DEJAR AFLORAR EL SENTIMIENTO QUE PENSASTE INEXISTENTE. QUE SENTISTE INIMAGINABLE. GRACIAS POR DEVOLVERME CON TU ESCRITO PARTE DE LA VIDA, DE MI VIDA PERDIDA EN EL ANONIMATO; MIS LAGRIMAS DE AMOR PROPIO. GRACIAS MAESTRO!

Carlos López dijo...

Gracias por tus emociones... gracias por leer...

Anónimo dijo...

Me parece demasiado sensible. Me gusta mucho. Siento que sientes con tanta fuerza que puedes armar un cuento de amor basado en un suspiro. Me tocó mucho pues soy orgullosa y esto me hizo pensar. Gracias.

paula rodriguez dijo...

La verdad hace muchísimo tiempo no leía algo tan especial, algo que nunca pensé encontrar en este espacio.
Es simplemente bello